Caracas, 29 de septiembre de 2025.- Lo más importante para un atinado tratamiento médico es el diagnóstico que dé con la patología exacta que se debe erradicar. Mutatis mutandis, del mismo modo debe hacerse un diagnóstico certero sobre las autocracias para poder derrotarlas. La pregunta que corresponde plantearse hoy es esta: ¿cómo son las entrañas de la dictadura de Nicolás Maduro en cuanto régimen, en cuanto corporación, en cuanto enfermedad política? La dictadura no es un ente abstracto ni un poder incorpóreo. Tiene capas, estratos y tejidos. Y en ellos se encuentran los resortes que la sostienen y, al mismo tiempo, las debilidades que pueden desmoronarla. Examinemos esas capas.
26 de septiembre de 2025.- Pablo Escobar fue elegido representante suplente al Congreso de la República de Colombia en 1982. Al recibir la noticia de su victoria, le dijo a su esposa: “Prepárate para ser la Primera Dama… las puertas del palacio presidencial se abrirán para nosotros”. El narcotraficante más notorio de la historia soñaba con convertirse en presidente de su país.
Caracas, 24 de septiembre de 2025.- La reciente descertificación de Bolivia, Perú, Colombia, Costa Rica y Venezuela en materia de lucha contra las drogas no es un gesto simbólico, sino la confirmación de que la región está perdiendo la guerra frente al crimen organizado. En algunos países, como Bolivia o Perú, el problema es de control; en otros, como Colombia o Costa Rica, se trata de retrocesos graves.
Caracas, 22 de septiembre de 2025.- La descertificación de Bolivia, Perú, Colombia, Costa Rica y Venezuela en materia de lucha contra las drogas no es un trámite diplomático menor: es la prueba de que Latinoamérica está perdiendo la guerra contra el narcotráfico. No todos los países enfrentan el mismo escenario, pero las cifras muestran que el desgarrón institucional no es solo culpa de la dejadez o del subdesarrollo, sino, en algunos casos, de la complicidad directa.
Caracas, 20 de septiembre de 2025.- San Juan Pablo II trazó con claridad los fundamentos morales de toda negociación auténtica. Señaló —quizás inspirado en la Pacem in Terris de Juan XXIII— que el diálogo verdadero se asienta sobre cuatro pilares: la verdad, la justicia, el amor y la libertad. La verdad, porque sin el reconocimiento honesto de los hechos y de las responsabilidades no hay posibilidad de entendimiento duradero; la justicia, porque lo que se pacta debe ser conforme a lo que legítimamente corresponde a cada uno y no una imposición arbitraria del poder; el amor, porque el espíritu de reconciliación exige superar el egoísmo y disponerse al encuentro con el otro; y la libertad, porque ningún acuerdo que nazca de la coacción puede considerarse válido. Estos principios no son meramente doctrinales, sino las condiciones mínimas para que una negociación sea humana y moralmente legítima.
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