María Auxiliadora Dubuc: La mujer en la política


Caracas, 13 de septiembre de 2013.- Las mujeres somos seres especiales en las que se refleja la bondad, la sensibilidad, el coraje y la valentía. Poseemos la capacidad para comprender, proteger y animar el continuar avance, así paso a paso, a baja y alta velocidad pero con aplomo fuerza y constancia, las mujeres ganamos espacios.

Venezuela es un país de mujeres, dispuestas al trabajo, al sacrificio, al emprendimiento, tenaces, multifacéticas, intuitivas, perceptivas y emocionales, la verdad es que la mujer da vida y sentido a la existencia, inspira letras de canciones, poemas, pinturas y esculturas y demás expresiones del arte, a la par el rol de la mujer en la sociedad ofrece un abanico de funciones, se encuentra al frente de una familia, amiga, compañera, madre, hermana, sostén de hogar, entre otras.

Como dirigente comunitaria he tenido que encabezar reclamos por sus derechos, estableciendo así su real puesto en la historia, con los pies bien puestos sobre la tierra y la mirada al cielo, desarrollando su capacidad y potencial intelectual, para destacar en cualquier área profesional, académica y laboral; dispuesta a demostrar su voluntad; abierta a la felicidad, la mujer es capaz de crear y afianzar valores con arraigo perdurable.

En la vida pública, hoy día es parte de lo cotidiano la labor de las féminas. Es conocido y reconocido por todos el desempeño de una mujer en un alto cargo, dirigiendo procesos se les ve emprendedoras, aguerridas, porque hemos demostrado que no nos están vedadas las rudas y complejas tareas de la política, conscientes de los sinsabores y tristezas, de las traiciones pero, también de las satisfacciones que genera el placer del servicio público, las mujeres sabemos gobernar!

Sin embargo, por múltiples razones sociales, culturales o religiosas, las mujeres somos víctimas hoy de odiosas discriminaciones, no se nos facilita el acceso a oportunidades de trabajo, a la creación intelectual y artística, menos aun a la participación en la política y otros asuntos de poder y las más de las veces se nos tilda de “conflictivas” u “hormonales” cuando en la tarea de dar ejemplo de rectitud, exigimos con vehemencia el cumplimiento de la norma o el reconocimiento que nos hemos ganado producto del trabajo y el esfuerzo personal.

La experiencia ha sido y es, cuesta arriba, para aquellas mujeres que pretenden incursionar en el área política, allí podemos palpar con crudeza, la discriminación por genero en su más amplia expresión. Los partidos, gobiernos y las sociedades están en deuda con las mujeres, lo alcanzado no siempre se ha obtenido por vía del reconocimiento, no ha sido ni es tarea fácil hoy día incursionar en un mundo político, donde los hombres han jugado el rol protagónico por años, y es que no terminamos de comprender que solo en la medida que disminuya hasta desaparecer la discriminación por genero y sexo, habrá un verdadero reconocimiento a la dignidad humana de la mujer y solo entonces podremos disfrutar de la libertad plena que nos corresponde.

“La discriminación de la mujer viola los principios de igualdad de derechos y respeto a la dignidad…” Convenciones y Declaraciones Internacionales prevén y sancionan este tipo de discriminaciones y consagran sus derechos políticos, pero eso no basta, todas las personas están en la obligación de ser garantes de estos derechos.

El compromiso no debe estar basado tampoco en una discriminación positiva a favor de la mujer, en modo alguno esa es la intención, sino que debe basarse más bien en el reconocimiento de sus logros así como en la excelencia en el desempeño de sus funciones y responsabilidades, de las competencias que le hayan sido asignadas.

Las mujeres políticas Venezolanas queremos y merecemos mayor numero de oportunidades, porque amamos este país, debemos ser el espejo donde el se mire la cara, claro y limpio, queremos construir y ser parte de los cambios y transformaciones que anhelan los ciudadanos, con la firmeza de nuestras convicciones, la emoción, la pasión y el compromiso de corazón y esa intuición como experiencia destilada y sexto sentido que solo la mujer posee y que puede conducirnos unidos por el camino correcto.

blog comments powered by Disqus