16/04/2009 10:34:05 AM
Francisco no se ha ido
Autor / Dirigente de PJ: .
Francisco deja el mundo terrenal, pero su espíritu, alegre, tenaz y combativo, quedará por siempre en nuestros corazones. Francisco deja ejemplos políticos y personales. Francisco ha enseñado a todos, que derrotas y adversidades no son razones para abandonar la lucha. Todo lo contrario. Tal como no cejó en sus aspiraciones para alcanzar la Alcaldía de Arismendi, con ocho años de trabajo y más trabajo, deja un ejemplo de mayor trascendencia aún: su lucha contra la muerte; su deseo de permanecer vivo, al enfrentar con férrea voluntad y decisión la artera enfermedad que le devoraba la vida. No pude verlo en las últimas 5 semanas, por restricción médica, pero conocí que Francisco escribía, al no poder hablar: No voy a morir, no me dejen solo. Este supremo deseo de aferrarse a la vida, de injusto desenlace, fue una de sus mayores demostraciones de fortaleza en la adversidad. Pocos minutos antes de morir leyó noticias sobre la Alcaldía, deseoso de estar al día, a pesar que debía descansar. Pero el era así, porque tenía en el Nazareno su fortaleza espiritual. Si con tenacidad luchó para ser Alcalde, con firmeza debía vencer a la muerte para continuar su obra. De su vida quedan anécdotas de todo tipo, y serán las que nos permitan recordarlo para siempre como el amigo, como el hermano, tal como era: alegre, bien vestido, de buenas relaciones, de grandes ideas y aspiraciones. Religioso. Peculiar en su forma de vestir, nunca olvidaremos sus zapatos largos, de color y sin medias. La camisa rosada que tanto amaba. La cadena de oro que los justicieros pedían se la quitara, y que al final se la robaron. Las reuniones en Farinelli, en El Fondeadero, Pescador de La Marina, pero Richard siempre le decía: Francisco, los votos no están en Farinelli, los votos están en los pueblos. Típico de Francisco eran los sancochos compartidos con el pueblo, preparados por Félix, y más típico aún, la forma cómo los comía: caminando, “robándole presas” a platos ajenos. “¿Como está la vaina?”, su típico saludo, para luego dar un abrazo. Su personalidad auténtica le permitió ser el único en abrazar a Morel Rodríguez. Para su sueño, durante la campaña regional 2008, particularmente como parte de su equipo para el Programa de Gobierno, me jactaba, a meses de las elecciones, poder decir: Francisco es el único candidato que tiene Programa de Gobierno. Que procede de múltiples reuniones con el pueblo y los sectores. Francisco estuvo siempre rodeado de los mejores. A pesar de no hacer campaña durante varias semanas, y mientras otros desesperados querían dañar su imagen, nuestro hermano sabía que contaba con el afecto de su pueblo, un pueblo exigente y difícil como el asuntino. Francisco conocía el momento preciso. Sabía consultar. No era un improvisado. Al igual que en su derrota en 2004 cuando aspiró la Alcaldía que hoy requiere continuar su huella, Francisco se convirtió en factor político aglutinante en defensa de la democracia y siempre estuvo allí, en La Asunción, al frente de todos los procesos políticos. El no desmayar nunca, hizo realidad su gran aspiración de alcanzar la Alcaldía de Arismendi, logrando holgada victoria con ventaja de dos mil votos y 16% de diferencia. En la estrategia política municipal, las jóvenes eran imagen del partido, en campaña bien dirigida por Richard. La magnitud de su victoria refleja su tesonera actividad, en el logro de un sueño convertido en realidad. A este sueño de alcanzar la Alcaldía, se suman numerosas decisiones de estrategia política y de haber catapultado a la opinión pública a los estudiantes universitarios, cuando Chávez deseaba imponer su reforma. Fueron ocho años al frente de la batalla, tiempo cuando al lado de Jony, fue factor económico para sostén del partido. En su tenacidad política, supo llegar a la cúspide regional, a pesar de haber sido expulsado de la Directiva Regional Primero Justicia, por adversar errores políticos. Al apoyar a Morel el 2004, daba una lección a quienes se alinearon equivocadamente, lo que tuvo efectos para el partido durante los años subsiguientes. En los contrastes e injusticias de la vida y en una situación dolorosa, nuestro hermano debió ser velado en el mismo Salón de Sesiones de la Cámara Municipal, donde en noviembre leyera su proclama y compromiso como Alcalde, y cuando expresara su irrenunciable decisión de transformar su querido Municipio. Al pedir el apoyo de todos para aplicar su lema de campaña “El futuro está en tus manos”, Francisco esbozaba las dificultades que encontraría, porque es así. Al tener que enrumbar una Alcaldía quebrada, sin orientación administrativa, ni proyectos de desarrollo, se requería el trabajo de todos, con su guía y visión. En la tarde de proclamación, estaba herido de muerte. Apenas terminó su discurso, debió ser llevado a Caracas para recuperar su entereza física, lo cual pudo lograr a medias. Su madre abnegada fue con él, hasta la capital para acompañarle en un trance difícil. Doña Lola se convirtió en Ángel de la Guarda, cuidando cada detalle y hora de las medicinas y alimentación. Vimos mejoría. Usaba una gorra diseñada para él. La quimio no tumbó su escaso cabello. En los escasos casi tres meses al frente directo del Despacho, demostró ser verdadero gerente; delegaba con precisión y estaba pendiente de todo. En su alegría de recuperación, tuvimos en nuestras manos los valores médicos que indicaban órganos saludables que alentaban su vida. Qué pérdida irreparable. Que injusta es la vida. Esta decisión del Creador deberá ser nuestra fuerza para aferrarnos a los ideales de Francisco. La querencia del pueblo hacia su líder indiscutible, quedó demostrada en su sepelio, suceso que constituye una de las mayores manifestaciones de afecto que haya visto La Asunción en mucho tiempo. Unas cinco cuadras repletas de gente compungida. Doña Lola ¡Que ejemplo!. No entendemos los festejos chavistas, alegres por su deceso. Miserias humanas. El pueblo sabe de esta y de otras conductas que mostraban el vuelo de los zamuros políticos, prestos a atacar sin misericordia. Para algunos desadaptados, nuestro líder debía morir, para dar paso a la jauría en cacería. Pero el pueblo es sabio. Los Decretos de la Gobernación, de la Legislatura, de la Alcaldía de Arismendi, de la Cámara Municipal y de la Sociedad Progreso, entregados a sus familiares, son muestra de la grandeza de Francisco. La Misa en su querida Catedral por Monseñor Jorge Aníbal Quintero Chacón, reflejan el sentir de la iglesia por un asuntino distinguido. En “La Hora”, un diario batallador, ayer se demostró cuanto querían a Francisco. Gracias Robinson, iremos personalmente a tu despacho a expresarte nuestro agradecimiento. La presencia de la Dirigencia Nacional del Partido expresa la significación de Francisco en todo el país. Gracias por la solidaridad. Pero ahora, tienen un compromiso supremo junto a nosotros. Con la irreparable pérdida, surgen tiempos de sapiencia política, para escoger sabiamente a quien llevará las banderas del proyecto de Arismendi que Francisco encarnaba. Su gran aspiración era llevar a La Asunción a ser Patrimonio de la Humanidad, de rescatar Playa Guacuco, de dar nuevos espacios comerciales al Municipio, de ordenar las desastrosas finanzas municipales, de incrementar la recaudación, de actualizar todas las ordenanzas, y sobre todo, como buen justiciero, aplicar los ideales de todos los Alcaldes que le precedieron en Chacao, Baruta, Los Salias y Lecherías: ser un Municipio ideal, referencia de Nueva Esparta. Aquí está el compromiso. Aquí está la gran decisión de que eso se mantenga. La sapiencia y serenidad debe privar para la mejor decisión. Su sucesor deberá continuar su obra. En este trance, difícil por lo demás, privará nuestra firmeza y conducta. Julio Borges, al igual que todos, afirma que las bases que Torcat sentó, deben permanecer y prevalecer sobre cualquier interés político. Nos corresponderá, a todos los justicieros, avocarnos a la defensa y continuidad de su proyecto. Lucharemos por que así sea.
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